27.10.16

Fuentes para el estudio de Akkad. Introducción.

Con Akkad, o Agade, llegamos a la primera expresión de una forma de gobierno que se considera imperio. Si en el período anterior las fuentes informan de la presencia de varias ciudades-estado que alternan en el poder sobre partes del territorio hasta que, posiblemente, Lugalzagesi conquistase los principales centros del poder e iniciase un nuevo modelo de control político más amplio, ahora, con las acciones militares de Sargón, se dará paso a un nuevo período de dominación basado en características de gobierno imperiales.
Los acadios se incluyen dentro de las gentes de raza semita, que practicaban un nomadismo de tipo cerrado. esto es, en unos movimientos limitados a extensiones de territorio pequeñas.
Sargón I fue el primer rey de la dinastía. El concepto de dinastía cobra fuerza plena con sus sucesores, puesto que la sucesión se realizó siguiendo la pauta del paso de la corona al hijo del soberano. Las fechas del mantenimiento del poder por esta familia se pueden situar entre el 2340 (2334) y el 2193, 2159 o 2015, en una ratio de casi un siglo según los planteamientos de diferentes investigadores.
El centro del imperio se situó en Agadé, ciudad que todavía se ubica con dificultad. Quizá estuviese en Ishan Mizyad, establecimiento situado en las proximidades de Kish. La fundación de este emplazamiento situado en el entorno Norte del territorio de los sumerios parece haber correspondido a Sargón.
De los reyes que se sucedieron (Sargón, Rimush, Manishtushu, Naram-Sin, Sharkalisharri, Igigi, Nanum, Imi, Elulu, Dudoy Shu-durul, las fuentes escritas primarias de mayor interés se centran en la figura de dos reyes. Sargón I, fundador de la dinastía y creador del Imperio, y Naram-Sin, nieto del fundador y primer rey del que nos han llegado noticias de su divinización.
La mayor cantidad de información recogida hasta el momento se centra en los gobiernos de los cinco primeros reyes. Además, es importante considerar que la mayor parte de los textos que se conocen en la actualidad son copias realizadas durante el período Paleobabilónico.
Importante novedad en los textos es la introducción de un sistema de datación que normalizaba la producción en el conjunto del territorio. Como base para ello se dispuso la costumbre de contabilizar los años que habían transcurrido respecto a un acontecimiento de especial relevancia. Y este sistema permaneció en uso durante los siguientes 700 años. Esto permitió obtener secuencias de mayor fiabilidad de las reconocidas para el período anterior.