Soy Idrimi hijo de Ilimilimma, siervo de Teshub, de Hepat y de Shaushga, señora de Alalah, mi dueña.
En Halab, en la casa de mis padres, se produjo un crimen y tuvimos que huir. Los señores de Emar eran descendientes de las hermanas de mi madre, así que nos establecimos en Emar. Mis hermanos, que eran mayores que yo, también vivían conmigo. Pero a ninguno se le ocurrió lo que yo pensé. Pues pensé lo siguiente: "El que está en casa de su padre es el gran hijo de un príncipe; pero el que está con el pueblo de Emar, es un esclavo".
Tomé mi caballo, mi auriga y mi escudero y marché al desierto. Encontré refugio entre los suteos. Junto con mi caballerizo pasé la noche ante el trono de Zakkar. Al día siguiente me puse en marcha y fui a Canaán. En Canaán está Amiya. En Amiya había también gentes de Halab, gentes del país de Mukish, gentes del país de Nihi y gentes del país de Amae. Vivían allí. Cuando me vieron que era el hijo de su señor, se congregaron a mi alrededor. Así me hice grande (y) recibí el poder del mando. Entre el pueblo de los habiru pasé siete años. Eché a volar a las aves y realicé pronósticos examinando los corderos. Al séptimo año Teshub volvió sus ojos hacia mi. Entonces construí unas naves. Hice embarcarse en ellas a los soldados x. Surcando el mar me acerqué al país de Mukish y desembarqué frente al monte Hazzi. Subí y cuando mi país tuvo noticias mías, fueron llevados a mi presencia bueyes y ovejas. En un solo día el país de Nihi, el país de Amae, el país de Mukish y Alalah, mi ciudad, se volvieron hacia mi otra vez, todos a una. Mis hermanos se enteraron y vinieron a mi encuentro. Mis hermanos y yo juramos mutua alianza y puse a mis hermanos bajo mi protección.
Más tarde, durante siete años, Parrattarna, el poderoso rey, rey de los hurritas, me fue hostil. Al séptimo año escribí al rey Parrattarna, rey de los [hurri]tas. Anwanda, hablándole de los servicios de mis padres: que mis padres habían firmado una alianza, que nuestros antepasados habían sido del agrado de los reyes de los hurritas, y que habían jurado entre ellos un poderoso juramento. El fuerte rey atendió lo que le decía acerca de los servicios de nuestros antepasados y del mutuo juramento, y sintió temor del contenido del juramento; en vista de la formulación del juramento, y en vista también de nuestros servicios aceptó mis regalos de salutación. En el mes de Kinunu, realicé abundantes libaciones. Así le devolví la familia que había estado huyendo. Con la nobleza de mi mente, con mi lealtad le juré amistad y así me convertí en rey de Alalah.
Tomado de adaptado de Kurht, 2000: 327.
Cronología: se debate si pertenece a la cronología del rey Idrimi (c. 1500-1480) o es posterior en unos 300 años. en cualquier caso, la importancia para el mundo mittanio radica en la mención al rey Perrattarna (c. 1480).
Clasificación: inscripción conmemorativa; reinado de Perrttarna, primer rey de Mittani reconocido; dominio de Mittani de ciudades-estado que controlaban territorios con varias ciudades (en este caso Alalah, en Alepo, como ciudad-estado hegemónica).